Los llamados “Social Media” o redes sociales, son sin duda, una incursión en la comunicación interpersonal que ha cambiado el mundo. Su utilización es cada vez más masiva y parece un camino en el que no hay marcha atrás.

Su uso profesional, sin embargo, es más reciente, sin dejar de tener un crecimiento exponencial que demuestra cómo el potencial de estas herramientas está todavía muy lejos de alcanzar su techo.

En el campo de la selección es bien sabido que no hay consultora que se precie o empresa contratante, que no eche mano de los perfiles públicos de sus candidatos para comprobar referencias, de la misma forma que los propios candidatos utilizan su red de contactos para afianzar la información con la que cuentan de la empresa que les interesa.

Social Media y empleo

Pero todo esto no lleva a ningún sitio si detrás del uso de las redes sociales, tanto para la búsqueda como para la captación de empleo, no existe una estrategia definida. Al igual que las empresas tienen que englobar su presencia en internet dentro de su política de Employers Branding o potenciación de marca de empleador, los candidatos deben saber cuáles son los límites para el uso de estas herramientas para encontrar trabajo, porque se trata de armas de doble filo.

Por un lado, nadie duda de que hay que forjarse una reputación digital lo más sólida posible. Quien no está en internet, no existe y esto es tanto como decir que quien tiene un buen currículo no aporta referencias para ratificarlo. Pero por otro, hay que saber limitar lo que son perfiles profesionales de lo que son los personales y saber dónde está el límite de la información que queremos que sea exclusivamente privada de la que no nos importa que puedan ver personas ajenas a nuestra red personal.

Es importante no hacer una incursión en el mundo de la reputación online sin haberse dado una vuelta por las numerosas páginas que explican cómo limitar el acceso a la información personal para que no sea totalmente pública.

Piensa que las palabras se las lleva el viento, y lo que queda escrito no… y más en internet. Orienta todo lo que vas a escribir y hacer público, pensando en si te importa que lo lea un futuro empleador y, si es así, limítalo u omítelo. Cuida tu presencia online, porque puede ser el factor decisivo que te permita encontrar el deseado trabajo.